Es una lesión del tendón que sujeta el arco por dentro. Si avanza, el pie se aplana; detectada a tiempo, casi siempre mejora sin cirugía.
- Dónde
- Por dentro del tobillo y el arco
- Cómo se nota
- Cuesta ponerse de puntillas y el arco se hunde
- Qué hacer ya
- Fuerza del tibial y soporte del arco
- Cuánto tarda
- Unos 4 meses en fases iniciales
¿Qué es la tendinopatía del tibial posterior?
Su tendón baja por detrás del hueso interno del tobillo y se inserta en la parte interna del pie. Sostiene el arco y frena que el pie se hunda al apoyar.
Si soporta más carga de la que tolera, se irrita y pierde fuerza, y el arco empieza a ceder. En fases avanzadas se llama pie plano adquirido del adulto.
Síntomas
- Dolor e hinchazón por dentro del tobillo, detrás y debajo del maléolo.
- Dolor a lo largo del arco, que aumenta al caminar, correr o estar mucho de pie.
- Dificultad para ponerse de puntillas sobre el pie afectado.
- Con el tiempo, el arco se aplana y el talón se va hacia fuera.
- En fases avanzadas, dolor también por fuera del tobillo.
¿A quién le afecta?
Sobre todo a mujeres de más de 40 años: en un estudio inglés, el 3,3 % tenía síntomas de esta lesión, y los autores creen que es una cifra baja. [1] También se ha asociado al sobrepeso, la hipertensión y la diabetes. En deportistas aparece sobre todo tras aumentos de carga en carrera o en deportes con muchos apoyos.
Fases de la lesión
- Fase 1
- Dolor e hinchazón en el tendón. El arco se mantiene y el pie es flexible.
- Fase 2
- El arco empieza a ceder, pero el pie todavía se puede corregir. Cuesta ponerse de puntillas sobre un pie.
- Fase 3
- El pie plano se vuelve rígido y ya no se corrige con la mano.
- Fase 4
- La deformidad afecta también al tobillo.
Las fases 1 y 2 son las que mejor responden al tratamiento sin cirugía: si cuesta ponerse de puntillas, no conviene esperar a ver si se pasa.
¿Cómo se diagnostica?
Vista por detrás. Las líneas marcan el eje de la pierna y el del talón.
Sobre todo con la exploración. Dos pruebas sencillas dan mucha información:
- Puntillas a un pie
- De pie sobre la pierna afectada, intenta subir a puntillas. Si duele, no puedes, o el talón no gira hacia dentro al subir, el tendón está afectado.
- «Demasiados dedos»
- Mirando el pie por detrás, se ven más dedos de lo normal por el lado de fuera porque el antepié se ha desviado.
La ecografía o la resonancia muestran el estado del tendón y ayudan a decidir en fases dudosas. El estudio biomecánico sirve para ver cómo apoyas y planificar la descarga.
Tratamiento: ¿qué funciona?
En las fases iniciales, la base es combinar soporte del arco y ejercicio de fuerza:
- Ortesis y plantillas
- Descargan el tendón mientras se recupera. En casos con más dolor puede usarse una ortesis de tobillo una temporada.
- Ejercicio de fuerza
- En un ensayo pequeño, con 36 pacientes, mejoraron los tres grupos, pero quienes añadieron ejercicio de fuerza (sobre todo excéntrico) a las plantillas mejoraron más en dolor y función que con plantillas y estiramientos solos. [2]
- Programa combinado
- Con ortesis, ejercicios y estiramientos de la pantorrilla, 39 de 47 pacientes (83 %) evolucionaron bien en unos 4 meses, y solo 5 necesitaron cirugía. [3]
- Cirugía
- Se reserva para casos que no mejoran o fases avanzadas con el pie rígido.
Hay pocos ensayos y son pequeños, así que estas cifras orientan, pero no son definitivas. [4]
Ejercicios para el tibial posterior
1Inversión con goma elástica
3 series de 10–15 repeticiones, con molestia leve como máximo
Fortalece directamente el tibial posterior.
- Sentado, cruza la pierna afectada sobre la otra o apóyala en el suelo.
- Con una goma atada por fuera, lleva la planta del pie hacia dentro y hacia abajo, y vuelve despacio.
2Elevación de talones con pelota
3 series de 10–15 repeticiones
Trabaja la pantorrilla manteniendo el arco activo.
- De pie, con una pelota pequeña entre los talones, sube a puntillas apretando la pelota.
- Baja despacio. Cuando sea fácil, hazlo sobre un solo pie.
Te exploro y analizo tu pisada para saber si es el tibial posterior y en qué fase está. Presencial en Alcobendas y Madrid.
Preguntas frecuentes sobre el tibial posterior
¿El tibial posterior puede causar pie plano?
Sí. Si el tendón pierde fuerza, el arco puede ir cediendo con el tiempo. Es la causa más frecuente de pie plano adquirido en adultos.
¿Puedo seguir corriendo?
En fase 1, muchas veces sí, con menos volumen y evitando terreno irregular mientras haces el trabajo de fuerza. Si ya cuesta ponerse de puntillas sobre ese pie, conviene parar de correr hasta valorarlo.
Tengo los pies planos de siempre, ¿me va a pasar?
No necesariamente. Un pie plano de toda la vida que no duele es una variante normal. Lo que preocupa es un pie que se aplana con los años, solo de un lado, y con dolor por dentro del tobillo.
Referencias científicas (4)
- Kohls-Gatzoulis J, et al. The prevalence of symptomatic posterior tibialis tendon dysfunction in women over the age of 40 in England. Foot and Ankle Surgery. 2009;15(2):75-81. PMID 19410173
- Kulig K, et al. Nonsurgical management of posterior tibial tendon dysfunction with orthoses and resistive exercise: a randomized controlled trial. Physical Therapy. 2009;89(1):26-37. PMID 19022863
- Alvarez RG, et al. Stage I and II posterior tibial tendon dysfunction treated by a structured nonoperative management protocol: an orthosis and exercise program. Foot & Ankle International. 2006;27(1):2-8. PMID 16442022
- Ross MH, Smith MD, Mellor R, Vicenzino B. Exercise for posterior tibial tendon dysfunction: a systematic review of randomised clinical trials and clinical guidelines. BMJ Open Sport & Exercise Medicine. 2018;4(1):e000430. PMID 30271611