Es una pequeña rotura del hueso por carga repetida, no por un golpe. En el pie es típica en los metatarsianos, y la radiografía suele salir normal al principio.

Dónde
Un punto concreto del hueso
Cómo se nota
Duele cada vez antes al correr y mejora en reposo
Qué hacer ya
Deja de correr y consulta
Cuánto tarda
Varias semanas
Cuándo consultar

El hueso se refuerza tras cada entrenamiento. Si la carga sube más rápido de lo que se repara, el daño se acumula: primero es una «reacción por estrés» y, si sigues, una fractura.

¿Dónde aparecen las fracturas por estrés?

En el pie y la pierna, las más habituales son las de los metatarsianos (sobre todo el segundo y el tercero), la tibia, el calcáneo y el peroné. No todas son iguales: según dónde estén, tienen más o menos riesgo de complicarse. [1, 2]

Bajo riesgo
  • Diáfisis del segundo al cuarto metatarsiano.
  • Cara interna de la tibia.
  • Peroné y calcáneo.

Suelen curar bien con reducción de carga.

Alto riesgo
  • Hueso navicular (en el empeine).
  • Base del quinto metatarsiano.
  • Sesamoideos del dedo gordo y maléolo interno.
  • Cara anterior de la tibia y cuello del fémur.

Curan peor y pueden necesitar descarga total o cirugía.

Síntomas de una fractura por estrés

  • Dolor que aparece poco a poco y empeora con la actividad.
  • Cada vez aguantas menos: primero duele al final del entrenamiento, luego al principio y, al final, al caminar.
  • Dolor intenso al presionar un punto concreto del hueso.
  • A veces hay hinchazón en el dorso del pie.
  • En fases avanzadas, dolor en reposo o por la noche.

Si el dolor está en la planta del antepié, puede confundirse con una metatarsalgia o un neuroma de Morton. La clave es que en la fractura duele al presionar el propio hueso.

Causas y factores de riesgo

Aumento rápido de la carga
Más kilómetros, más días, más intensidad o volver tras un parón. Es el factor más frecuente.
Poca energía disponible
Comer menos de lo que el entrenamiento exige altera las hormonas y debilita el hueso. Es lo que se conoce como deficiencia energética relativa en el deporte. En mujeres, la pérdida o irregularidad de la regla es una señal de alerta. [3]
Fractura por estrés previa
Haber tenido una aumenta el riesgo de volver a tenerla.
Otros factores
Vitamina D baja, poca masa ósea, cambios bruscos de calzado o de superficie y la forma del pie, que influye en cómo se reparte la carga.
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¿Cómo se diagnostica?

La sospecha empieza con la historia y la exploración: un dolor localizado sobre el hueso que empeora con la carga y aparece tras un cambio de entrenamiento. Saltar a la pata coja sobre la pierna afectada suele reproducir el dolor.

Radiografía
Es la primera prueba, pero en las primeras semanas suele salir normal. Una radiografía normal no descarta la lesión. [1]
Resonancia magnética
Es la prueba de referencia: detecta la lesión desde fases tempranas e indica su gravedad. [1]

Tratamiento

El objetivo es bajar la carga lo suficiente para que el hueso se repare, sin dejar de moverte en lo que no duela.

Reducir la carga
Deja de correr y de saltar. Si caminar duele, pueden hacer falta una bota de descarga o muletas unos días o semanas.
Mantener la forma
Bicicleta, natación o correr en el agua, siempre sin dolor.
Buscar la causa
Revisar el entrenamiento, la alimentación y la energía, el calzado y la pisada. Sin eso, la lesión tiende a repetirse.
Zonas de alto riesgo
Necesitan valoración por un especialista. Pueden requerir descarga total más tiempo o, en algunos casos, cirugía.

Vuelta a correr: cuándo y cómo

Antes de volver a correr deberías:

  • Caminar sin dolor, también a paso rápido.
  • No tener dolor al presionar el hueso.
  • Poder saltar a la pata coja sobre esa pierna sin dolor.

A partir de ahí, una vuelta progresiva típica sigue estos pasos:

  1. Alternar caminar y correr. Por ejemplo, 1 minuto corriendo y 1 caminando, en días alternos.
  2. Aumentar el tiempo de carrera. Poco a poco, mientras no vuelva el dolor en el hueso.
  3. Recuperar la frecuencia. Añadir días antes que intensidad.
  4. Volver a la intensidad. Series y cuestas, al final.

Si vuelve el dolor localizado en el hueso, retrocede un paso. En las de bajo riesgo, la vuelta completa suele llevar varias semanas; en las de alto riesgo, más.

Cómo prevenir una fractura por estrés

  • Sube la carga de forma gradual y alterna días exigentes con días suaves.
  • Come lo suficiente para la energía que gastas, con buen aporte de calcio y vitamina D.
  • Incluye fuerza de piernas y pies en tu semana.
  • Cambia de calzado o de superficie poco a poco.
  • No ignores un dolor localizado en un hueso que va a más.

¿Cuándo consultar?

Pide una valoración si…
  • Te duele un punto concreto de un hueso al correr.
  • Cada semana aguantas menos tiempo de actividad.
  • Has tenido fracturas por estrés antes.
Busca atención médica pronto si…
  • Duele al caminar o en reposo.
  • El dolor está en el empeine, la base del quinto metatarsiano, la ingle o la cara anterior de la tibia.
  • Has perdido la regla o has bajado mucho de peso.
¿Dolor en un hueso del pie que va a más?

Valoro la carga, la pisada y el calzado, y te derivo si hace falta una prueba de imagen.

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Preguntas frecuentes sobre las fracturas por estrés

¿Cuánto tarda en curar una fractura por estrés de metatarsiano?

Las de bajo riesgo suelen curar en varias semanas reduciendo la carga, y la vuelta a correr se hace después por fases. Las de alto riesgo y las que se detectan tarde llevan más tiempo.

Referencias científicas (3)

  1. Schroeder JD, Trigg SD, Capo Dosal GE. Bone stress injuries: diagnosis and management. American Family Physician. 2024;110(6):592-600.
  2. Warden SJ, Davis IS, Fredericson M. Management and prevention of bone stress injuries in long-distance runners. Journal of Orthopaedic & Sports Physical Therapy. 2014. PMID 25103133
  3. Mountjoy M, et al. 2023 International Olympic Committee's (IOC) consensus statement on Relative Energy Deficiency in Sport (REDs). British Journal of Sports Medicine. 2023. PMID 37752011